De la cobardía y otras causas.

Escena de la película “Midnight in Paris”

Nunca necesité destinatario ni motor para las letras. Ahora busco que entre indirectas, contextos ocultos y frases mutiladas, regrese mi manera, mi fluida y grata manera de contar. ¿Será que me hacen falta unas cuantas fresas, algún gesto inesperado, la lluvia o el sonido de una bicicleta sobre el pavimento mojado? ¿Será que se me hace excesivamente necesario repasar aquella película de Woody Allen y tener interminables conversaciones sobre el atardecer? ¿Será que me hago preguntas con rompecabezas extraños que sólo tú entenderías? Y vuelven las indirectas, los contextos ocultos, y está, que también será una frase mutilada…

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